Dime qué negocio tienes y te diré qué web necesitas

Llegó el día. Estás decido a tener tu web, pero aún no estás seguro cómo deberías hacerla. Acá te ofrezco una distinción sencilla que te ayudará a evaluar tus opciones y así podrás elegir la que te sirva mejor.

Las webs no crecen en los árboles.

Esto que parece una queja, en realidad es una frase que cruzó mi mente mientras pensaba en cómo es percibido el valor del diseño web.

Daba una vuelta por Google viendo la monumental oferta de opciones que hay, y me preguntaba qué podría necesitar un cliente que quiere tener su sitio web.

Me dí cuenta que la popularización de los sitios web en los últimos 15 años ha hecho percibirlas como si fueran un commodity.

El desarrollo de distintos sistemas para hacer tu web al estilo “hágalo usted mismo” o plantillas prediseñadas lo ha facilitado tanto que ha fomentado un poquito –bastante- esta idea.

Y si bien es fantástica esa evolución, que ha hecho que muchas más personas pudiéramos acceder a tener nuestra web, también ha hecho que se desvalorice o se desdibuje la importancia de esta herramienta para un negocio o profesional.

Es que se ha instalado cierta creencia de que es cuestión de andar tocando un par de botones y ya está, tu web aparecerá… lista para consumir como si fuera una sopa instantánea.

A veces, con tanta automatización, pienso que estamos a diez minutos de poner todo en una máquina expendedora (vending machine) y por unas monedas obtener lo que sea.

¿Te imaginas hacer tú web así? Seguro que no.

Y usted cómo prefiere su web ¿personalizada o estándar?

 
Como te prometí, la idea de este post es darte una distinción sencilla que te ayude a pensar que tipo de web te serviría de acuerdo a tus objetivos y a tu negocio.

La manera más práctica y recordable que encontré es resumirlo en dos categorías: web personalizada y web estándar. Ya te lo cuento.

Una web personalizada para destacar tu negocio

 
Una web personalizada permitirá que tu empresa tenga una web única, con las funcionalidades que podría requerir tu negocio y respetando el diseño estético de tu marca.

¿Significa que tengo que contratar un programador? No es necesario. WordPress es una plataforma super flexible que permite la personalización manteniendo las ventajas del gestor de contenidos.

Solo por mencionar algunos beneficios destacados:

  • El diseño se podrá ajustar más a tu identidad de marca para distinguir tu web como tuya y no digan “se parece a este otro”.
  • Se podrá optimizar la estructura en función de los objetivos del negocio permitiendo diseñar la experiencia del usuario.
  • Permite mayor libertad de creación de contenidos pudiendo tener páginas de casos, de tu historia, de presentación de producto, landing pages, lo que necesites.
  • Se puede potenciar el SEO para que los buscadores encuentren tu contenido más fácilmente y ayuden al posicionamiento.
  • Al hacerse sobre la base de wordpress tendrás todas las ventajas de las actualizaciones e innovaciones del sistema.

 

¿Para qué tipos de proyectos usarla?:

Una web personalizada es útil para empresas y profesionales que quieren destacar su marca y su proceso de ventas.

Si estás pensando en tiendas online, catálogos, sitios de noticias, sitios dinámicos de empresas u organizaciones este tipo de proyectos sería recomendable que sean personalizados.

Seguro ves las ventajas, pero te preocupa el precio, ¿no?

Un trabajo personalizado es un poco más costosos ya que requieren más horas de trabajo, pero también el retorno de la inversión es más rápido ya que están alineados al negocio.

También requiere mayor participación tuya -como cliente- en el desarrollo para poder trabajar los contenidos de acuerdo a los objetivos de negocio.

Un diseño personalizado requiere conocimientos de diseño web, de Illustrator o Photoshop para crear los wireframes, de marketing digital, de CSS y de PHP.

Si aún no estás listo para algo así, la otra opción es una web estándar.

 

Una web estándar para iniciar tu despegue

 
Una web estándar es un sitio desarrollado sobre una estructura base o prediseñada y con hojas de estilo estandarizadas, a las cuales se adapta el diseño de tu marca.

Esto no significa que no puedas ajustarla al estilo de tu empresa, sino que estás un poco más limitado. WordPress ofrece gran variedad de opciones, pero solemos trabajar con los temas que ofrecen más versatilidad.

Para que te hagas una idea algunos de sus beneficios son:

  • El diseño de tu marca se podrá ajustar de acuerdo a su versatilidad pero siempre respetando la estructura del sitio.
  • Conseguirás presentar tus contenidos básicos como quienes somos, página de servicios o productos, página de contacto. Son sitios más informativos.
  • Aparecerás más fácilmente en los buscadores con un sitio bien estructurado y optimizado.
  • Podrás ahorrarte tiempo, dolores de cabeza y dinero con el modelo de una web que funcione.
  • Es más económica ya que su estructura es estandarizada y la cantidad de páginas es menor.

 

¿Para qué tipos de proyectos se recomienda?

 
Una web estándar puede ser recomendada para quienes están en una etapa inicial de su negocio o quieren actualizar su web y buscan una web sencilla y económica.

Es práctica para pequeños comercios, pequeñas empresas o los profesionales que quieren tener presencia en internet y tener un punto de contacto con potenciales clientes.

Una web estándar, al ser un trabajo que es realizado por un diseñador profesional, la distribución de contenidos y la imagen en general suele quedar muy profesional.

Lo que tenés que considerar es que su diseño es más institucional. Es decir que están creadas para poder presentar los servicios de una empresa, pero no necesariamente para realizar ventas.

¿Significa que no te ayudará a vender? No, no es eso. Solo que su diseño está más pensado para informar y generar un primer contacto con los clientes que te encuentren en internet y que, posiblemente, podría convertirse en una oportunidad comercial.

 

3 aspectos que deberías evaluar para elegir tu web

 
Muy bien, hasta aquí ya tenés una distinción sencilla de lo que te ofrece un sitio web personalizado y un sitio web estándar, pero quizá todavía te preguntas ¿Cuál me convendría?

Bien. Podríamos detallar muchos puntos técnicos, pero queremos que este post te resulte práctico, así que elegimos 3 aspectos que consideramos muy importantes a considerar:

1.Momento del negocio

¿En qué etapa de tu negocio estás? ¿Estás empezando, ya tenés varios años, estás creciendo? Pensá para vos: ¿Qué es lo que necesito de mi web ahora mismo?

Quizá sos un profesional que está comenzando y solo querés darte a conocer, entonces una web estándar podría ser suficiente.

Claro que si tu negocio está muy orientado al comercio online lo mejor sería una sólida web personalizada.

Recordá que la web es una herramienta de marketing muy importante y debe acompañar las etapas de tu negocio.

 

2. Escalabilidad

¿Tu negocio está creciendo? ¿Estás ofreciendo más servicios y productos? ¿Querés potenciar tu estrategia online? Preguntate: ¿Podré hacer crecer mi web?

Si comenzaste con una web estándar y ahora has decidido hacer crecer tu negocio, la web debería permitirte escalar, hacer crecer su estructura sin tener que volver a empezar.

Imaginá que te compras una pequeña casa de 2 ambientes. Es ideal para vos y tu pareja, pero piensan tener hijos. ¿Podrás ampliarla o tendrás que mudarte?

 

3. Profesionales confiables

¿La web está hecha por alguien que sabe lo que hace? ¿Solo saben de web pero no entienden tu negocio? ¿Confías en las personas que te hacen la web?

A lo largo de los años hemos visto muchos casos de clientes que han hecho su web con familiares voluntariosos o de la manera más económica, pero a la larga lo lamentaron.

Asegúrate de trabajar con proveedores confiables que puedan darte una solución y un servicio responsable. La confianza es una inversión con buen retorno.

 

3 errores frecuentes al empezar un proyecto web

 
Ya sabés que tu web es una herramienta importante para tu negocio, sabés que podés hacerla personalizada o estándar y que aspectos clave deberías considerar para elegir cuál hacer.

Ahora veamos 3 errores que vemos a menudo al momento de decidir hacer una web:

1. Decidir por precio y sin medir el valor.

La mayoría de los pedidos de presupuesto que recibimos dicen algo así: “¿cuánto me sale hacer una web para mi negocio?” y –generalmente- sobre este dato es que toman su decisión.

¿Está mal? No, claro que no. El precio es una variable importante. Pero tal vez la pregunta correcta es ¿Qué precio estarías dispuesto a pagar por tu web?

O mejor aún ¿cuánto consideras que vale una herramienta de marketing? El foco debería estar puesto en lo qué vas a obtener por lo que pagas y para eso es importante evaluar lo que recibís y lo que podrás lograr con él.

Pensá que si tu web te ayuda a conseguir 2 o 3 nuevos clientes por mes, seguramente pague con creces lo que has invertido en ella.

 

2. Pensar el diseño antes que el contenido.

Algunos clientes ya han imaginado su web, han hecho hasta un dibujo de lo que les gusta o tienen modelos de otras webs, entonces su pedido suele ser “¿Se puede hacer una web que se vea así?

Sí, claro que sí se puede. Pero la pregunta es ¿para qué quiere usted una web así? Es un error frecuente centrarse en lo estético antes de entender su contenido.

El aspecto visual de una web tiene que ser atractivo, pero primero hay que entender cómo es el negocio para comunicarlo con efectividad. Al fin de cuentas la web debe ser funcional a tu empresa.

Tipografías, colores, imágenes, son elementos que deben ajustarse a una idea, un contenido y potenciar resultados. Si decidís trabajar con un diseñador profesional puede asesorarte de manera efectiva.

 

3. Tenerla por tenerla.

Aun vemos que algunas personas deciden tener una web, pero al indagar para qué quieren tenerla la respuesta puede ser: “bueno, mi competencia la tiene” o “me dijeron que tengo que estar en internet”, etc.

Si, hoy en día estar en internet es importante, pero no de cualquier manera. Cuánto más claro tengas el motivo de para qué tener tu sitio web, mejor resultado te dará.

Si estás con dudas, lo más conveniente es poder pedir asesoramiento para poder evaluar pros y contras y tener más claridad sobre que podría aportarte.

Tener una web solo por tenerla, puede que no sea lo mejor para tu negocio.

 

Una web es una web, pero será lo que vos quieras.

 
Confiamos que este post te haya resultado de interés. Permitime algunas ideas finales a modo de conclusión:

Una web es el centro de tus acciones de marketing, no lo subestimes. Recordá que podés ir de menos a más, pero siempre diseña tu web en función de tus objetivos de negocio.

Ya lo dice el dicho: zapatero a tus zapatos. Poné tu energía en tu negocio y dejá que los diseñadores te ayuden con tu web.

Una buena web debe construir confianza en clientes potenciales. Es un activo para el negocio.

Gracias por leer. Sinceramente esperamos haberte ayudado, al menos un poco, pero podés consultarnos si tenés alguna pregunta.

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